NO HAY MODA SIN ESPÍRITU, SIN SENTIMIENTO

Todavía recuerdo el momento en que debía tomar una decisión que marcaría toda mi vida: tocaba ir “a la uni” y era hora de elegir qué estudiar. Por suerte, en casa nunca intentaron que estudiara lo que ellos consideraban más conveniente para mí, sino que mi decisión fue siempre respetada y aceptada. Et voilà, me matriculé en Turismo y más tarde en Empresariales!